Antes de comprar un seguro de viaje, conviene mirar más allá del precio. En España, la clave está en elegir una póliza que cubra de verdad los riesgos más habituales: asistencia médica, repatriación, cancelación, equipaje y responsabilidad civil, entre otras garantías. La base jurídica del seguro en España es la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, que exige que las coberturas, exclusiones y limitaciones sedescriban de forma clara y destacada en la póliza. Coberturas claves en seguros de viaje: lo que sí o sí debes revisar antes decontratar Viajar debería ser una experiencia ilusionante, no una fuente de preocupaciones. Sin embargo, basta una urgencia médica, una maleta perdida o una cancelación inesperada para que unas vacaciones salganmucho más caras de lo previsto. ¿La buena noticia? Un buen seguro de viaje puede marcar la diferencia entre un susto controlado y un problema serio. En España, el contrato de seguro se rige por la Ley 50/1980, que establece que las coberturas, exclusiones y limitaciones deben aparecer de forma clara y comprensible en la póliza, destacando especialmente las cláusulas limitativas. Eso significa que no basta con ver “incluye asistencia”: hay queleer qué cubre exactamente, hasta qué importe y en qué casos no respondela aseguradora. Qué es un seguro de viaje Un seguro de viaje es una póliza diseñada para cubrir imprevistos durante un desplazamiento, tanto dentro como fuera de España. Suele incluir asistencia médica, repatriación, cancelación, equipaje, retrasos y responsabilidad civil, aunque cada producto define sus límites y exclusiones. La Comunidad de Madrid resume bien la lógica de estas pólizas: protegen frente a gastos médicos, hospitalización, intervenciones quirúrgicas, medicamentos y otros incidentes habituales del viaje. Aquí conviene hacer una distinción importante. El seguro de viaje privado no es lo mismo que el Seguro Obligatorio de Viajeros, que protege a quienes usan determinados transportes públicos colectivos en territorio nacional o en viajes que comienzan en España, y cubre lesiones corporales derivadas de accidentes en ese contexto. El Real Decreto 1575/1989 regula ese seguro específico y su ámbito es mucho más limitado que el de una póliza de viaje contratada por una persona viajera. Asistencia médica y hospitalaria Si hubiera que elegir una sola cobertura esencial, sería esta. La asistencia médica y hospitalaria cubre, por norma general, gastos de consulta, urgencias, pruebas diagnósticas, tratamientos, hospitalización ymedicamentos. En muchas pólizas también incluye asistencia telefónica o videoconsulta 24/7, algo especialmente útil si viajas a un país donde el idioma o el sistema sanitario complican cualquier gestión. La pregunta correcta no es solo “¿tiene asistencia médica?”, sino “¿qué límite tiene?”. En el mercado español hay productos que ofrecen desde decenas de miles hasta cientos de miles o incluso millones de euros en asistencia, especialmente en destinos con sanidad cara como Estados Unidos. Un límite bajo puede parecer suficiente hasta que una intervención, una ambulancia o varios días de ingreso lo consumen en pocas horas. Ejemplo prácticoImagina que viajas a Nueva York y sufres una apendicitis. Si tu póliza cubre solo 30.000 o 50.000 euros, puedes quedarte corto rápidamente entre hospitalización, cirugía, medicación y transporte sanitario. En cambio, una póliza con cobertura alta reduce mucho el riesgo económico. Esta diferenciaexplica por qué muchas guías de consumo recomiendan revisar no solo la existencia de la cobertura, sino su techo económico real. Repatriación y transporte sanitario La repatriación es otra cobertura clave. Suele incluir el traslado a España o al lugar de residencia habitual en caso de enfermedad grave, accidente o fallecimiento, y puede abarcar también el transporte sanitario especializado. En viajes largos o fuera de Europa, esta garantía no es un “extra”: es una pieza central de la protección. Una póliza seria debería indicar si la repatriación incluye acompañante, retorno de menores, regreso anticipado por hospitalización de un familiar y gastos de traslado sanitario. En la práctica, estas cláusulas ahorran situaciones muy complejas a la familia del asegurado y evitan tener que adelantar costes de logística internacional, que pueden ser elevadísimos. Cancelación del viaje La cobertura de cancelación protege el dinero ya pagado si no puedes iniciar el viaje por una causa prevista en póliza. Suele contemplar supuestos como enfermedad grave, accidente, citación judicial, despido laboral, intervención quirúrgica o circunstancias familiares graves, aunque el alcance exactodepende del contrato. Lo importante es no confundir “motivo razonable” con “causa cubierta”. Muchas reclamaciones se rechazan porque el motivo no estaba incluido o porque existía una exclusión expresa, como enfermedades preexistentes, hechos provocados por la persona asegurada o supuestos derivados deconflictos bélicos. Por eso la Ley de Contrato de Seguro exige redacción clara y precisa, y que las limitaciones aparezcan destacadas. ¿Sabías que…? No todas las pólizas aceptan el mismo plazo para contratar la anulación. Algunas exigen que la cobertura se contrate poco después de reservar el viaje o antes de cierta fecha. Este punto es uno de los más frecuentes en la letra pequeña y conviene revisarlo con mucho cuidado. Equipaje, robo y pérdida de documentación Perder una maleta, sufrir un robo o quedarte sin documentación puede arruinar un viaje aunque no haya ninguna urgencia médica. Por eso las coberturas de equipaje suelen incluir pérdida, robo, deterioro, retraso en la entrega y compensaciones por gastos de primera necesidad. Esta garantía es especialmente útil cuando viajas con escala, cuando llevas material profesional o cuando el destino exige comprar ropa, medicación productos básicos de emergencia. Muchas pólizas fijan límites distintos para objetos personales, tecnología, documentación y dinero en efectivo, así que revisar los sublímites es tan importante como revisar el importe global. Responsabilidad civil privada La responsabilidad civil privada cubre daños materiales o personales causados involuntariamente a terceros durante el viaje. Puede parecer una cobertura secundaria, pero deja de serlo en cuanto un accidente menor provoca daños a un alojamiento, a un vehículo alquilado o a otra persona.En destinos donde los reclamantes son más litigiosos o los importes de daño son altos, esta garantía aporta tranquilidad. También resulta útil para familias con menores, personas que practican actividades recreativas y viajeros que combinan ocio con desplazamientos urbanos intensos. Retrasos, conexiones y servicios perdidos Los retrasos